LA BICI COMO IGUALDAD Y LIBERTAD
La bici nos hace iguales y libres. Si, así como lo escribo.
Hace unos días, un querido profesor de filosofía política nos hizo una pregunta respecto a un autor llamado John Rawls. Decía así: ¿Qué nos puede hacer libres e iguales al mismo tiempo? Sin que ser libre o igual tengan una prioridad.
Mi mentecita pequeñita saltó y dije: la bicicleta. Mis compañeros y profesor me miraron con cara de “qué estamos hablando”, pero yo seguí en mi idea de que la bicicleta nos hace libres e iguales.
Quizás no tiene nada que ver con política, pero la bicicleta como un instrumento de igualdad y libertad, si bien suena alocado, podemos verlo como real.
La bicicleta si bien es un objeto, la persona que la maneja no lo es. Cada uno va a la velocidad que tu cuerpo permita, no necesitas tener una bicicleta de 300 lucas o de un millón de pesos para poder pedalear. Quién tiene una bicicleta cara o barata puede andar las mismas distancias, sólo depende de sus virtudes.
Nos hace libres: porque no dependemos de nadie más que de nosotros mismos para pedalear, para tomar la decisión de salir, no dependemos ni de las condiciones climáticas ni de el dinero que tengamos en la bip.
Nos hace iguales: porque todos somos pedaleros, ciclistas, cleteros o como le queramos llamar, y cuando nos bajamos somos peatones y debemos respetarnos. No me debo sentir más que un peatón por andar en un vehículo a propulsión humana, porque ese mismo peatón puede ser un próximo ciclista, o quizás yo, vuelvo a ser peatón.
¿Por qué países como Holanda no buscan que sus ciudadanos se suban a un auto y si a una bicicleta? El automóvil, si bien es un vehículo que bien utilizado es eficiente, hace que quién esté al volante tiene el poder para matar a una persona, tiene la capacidad para saber qué es más que quién camina o quién anda en bicicleta.
Ninguno de los que andamos en bicicleta debemos creernos más que el otro que está a nuestro lado pedaleando o caminando. Nosotros somos “masa crítica”, somos seres pensantes, somos personas libres e iguales, somos capaces de respetar al peatón o al automovilista.
Recuerda siempre: somos masa crítica porque tenemos la capacidad de abstraernos y mirar, observar y saber que queremos un mundo mejor.
Por María de los Ángeles Rios L. / @MangelitaLinda



























