JUGAR DE AUTOMÓVIL
Muchos saben que ando apróx. 20 km en bicicleta diarios cuando tengo que llevar a mi hija al jardín. Otros tantos saben que odio andar en la vereda cuando el tránsito me lo impide (me he rearmado rutas para no tener que hacerlo), pero lo que si o si he tenido que aprender es a “jugar de automóvil”.

En Santiago difícilmente se puede ser bicicleta, ser respetado en la calle, muy pocos automóviles saben que deben darnos espacios para tener una buena conducción, sin ir más allá, muchos autos no se dan espacios entre ellos mismos pudiendo generar un accidente.
He tenido que aprender a jugar de automóvil, si, muchas veces a tener que tomar mi espacio entre la berma y la calle, incluso entre un auto y otro mientras manejo, para que ellos se den cuenta que hay una persona adelante.
He tenido que aprender a ser chora, a tirar un par de chuchadas varias, si, incluso más de alguna vez he parado a un auto porque me ha tocado la bocina mientras manejo con mi hija en su silla, ¿sabía ud. que asusta a mi hija? ¿sabía ud. que eso la hace llorar y aún más la pone inquieta, dificultando mi conducción?
Es una lástima que aún, con la cantidad de bicicletas que andan por Santiago, los automovilistas nos vean como un estorbo, en especial cuando uno tiene todas las medidas de seguridad para andar por la calle, y peor aún, cuando tenemos el derecho a andar en la calle.
El respeto entre quienes andamos a pata, en bici o en auto aún no se logra, pero creo que debemos partir por entender que el que va delante de uno es una persona (aunque todavía haya automovilistas que creen que el biciclista no es persona).
Y tú, ¿juegas de automóvil?
Por María de los Ángeles Rios L. / @MangelitaLinda
Referencias:
- Fuente de imagen: Extraida grupo Flickr HappyCiclistas / Foto Kristin Tieche


























